Anoche, después de una clase bastante cansadora de programación JAVA, y con un dolor de cabeza jueputa que se me pegó todo el día y que no me quería abandonar, me subí al ómnibus rumbo a casa decidida a dormitar un poco. No me daba el ánimo ni para ponerme el mp3, cosa bastante rara en mí. Menos mal, porque se me sentó una pendeja al lado y su amiga pegada a ella en el pasillo, las que además de hacerme reir bastante, me dieron material en tres actos para armar este post.
[Íbamos en un ómnibus con cambios automáticos (se ponen solos a medida que se aumenta la velocidad) (vieron cómo sé de mecánica??). Lo que equivale a decir que es un andar distinto a los coches con cambios manuales, porque parece que estuvieran acelerados todo el tiempo.]
Pendeja parada medio zonza
- Viste qué acelerado va? Va a romper el ómnibus!!
Segundo Acto
Pendeja parada medio zonza
- Tengo el sudoku ese que me diste el otro día, pero sólo pude meter un número. Me dijiste que era fácil, sos maaaaaala.
Pendeja sentada más vivita
(abriendo la carpeta y revisando las barbaridades escritas en voz alta )
- Pero... ésto está mal!! No te dije que esto era así y así?
Pendeja parada medio zonza
- Mirá mija hasta que no me expliques bien cómo es la "magia" de ésta mierda,
Tercer Acto
La verdad que cuando se bajaron me dió pena.





























