martes, 29 de abril de 2008

29

15 de locos

Hace unos días que estamos con el Cuervo, haciendo el diseño del blog del compañero de mi amiga Marga, Juan Carlos Impieri que es fotógrafo. Cada vez que tengo un ratito libre acá en la oficina, entro al blog para hacer algún retoque técnico. Además traje unas revistas para revisar, y armar algún aviso para publicar en las revistas Miss 15 y Bodas. Kristinita y Lulú Rococó, se desesperan por chusmear qué estoy haciendo.

Lulú es abogada, alta, decidida y tremendamente fea. Ha hecho de todo para mejorar su aspecto, incluyendo cirugías estéticas, mantenerse estilizada y usar ropa de última moda. Tiene la particularidad de que se adorna con cuanto abalorio, collar, caravana que exista, de ahí que la llamamos Lulú Rococó. Desde que su hija nació hace 14 años, delira con hacerle el cumpleaños de 15 soñado que ella no tuvo.
Yo le huyo cada vez que toca el tema, porque es insoportable. Pero claro, con esas revistas sobre la mesa la tentación era descomunal.


Lulú (con cara de hablar de algo importante y ojeando una revista)
Ahhhh!!! Ya tengo pensado que para miprincesita, toda la fiesta va a ser de rosado. El vestido, los manteles, los globos, las tortas, los souvenirs. Imagínense, hasta los centros de mesa van a llevar cintitas de raso color rosa. Y nada de rosado pastel, va rosado rosado.

Kristinita (mirando de reojo, vichando otra revista)
¿Te pareze? ¿Todo del mizmo color? Faaaa, no zé…

Lulú (con expresión de chiflada risueña)
Siiiii, va a ser divino!!Yporrrrrrsupueeesto ya le dije a miprincesita que va a hacer la entrada con la música de “Angel”, de Christian Castro. No le voy a permitir que se arruine el recuerdo poniendo a esos melenudos de Aerosmith que quiere poner…Ajjjjjj…. “Crazy”. Nooooo… crazy está ella… qué horror…

Mistik (espantada)
¿¿Christian Castro???¿¿Pero estás completamente loca??? Debería estar prohibido siquiera nombrar al adefesio ese, por dios!! Y porqué no a Gianluca Grignani con "La mía storia tra le dita", por ejemplo? Christian Castro!! Es muy fuerte, disculpame que te diga!!

Lulú (ofendida)
Y qué tiene? A mí me gusta… Además...

Mistik (tratando de ponerle fin a esta agonía cachuda)
No me cuentes, por favor… Después de lo de Christian Castro, quedé muy mal.

Lulú (haciédose la que no oyó)
Miprincesita quiere que haya cumbia y hip hop. El padre le dijo que si hay cumbia no va. El hermano propuso llevar a la banda de rock de unos amigos, que por supuesto le veté. Si me hizo lío con los Mariachis, que no me joda con una banda horrenda de mocosos feos y gritones, que lo van a estropear todo,.. bla… bla…. Y vamos a poner bastantes paneritas con grisincitos y paté para que la gente se llene con eso y no coma mucho… bla, bla, bla…y en la organización de las mesas no vamos a juntar a los que se odian, a esos los emborracho temprano... bla, bla, bla…y voy a poner lejos de la comida, atrás de los parlantes a los que hicieron regalos miserables... bla, bla, bla…y la isla de las tortas van bien abajo las luces, así las gordas se reprimen de comer mucho…bla, bla, bla…

Mistik (saturada)
(Arrrgghhhhhhhhhhhh!!!, Caaaaaallaaaaateeeeee!!!
Porqué miércoles no te ocupás de que la bodega esté lo suficientemente surtida y de que la coca cola no vaya a ir en jarra y aguada por el hielo, pedazo de histérica controladoraaaaaaaa!! Ocupate de las verdaderas cosas importantes por dioooooooosssss!!!)
¿Cumbia? ¿Christian Castro? ¿Grisincitos con paté?
Pahhhh... Creo que ese día tengo otro compromiso, te juro.
Disculpame en el alma.


jueves, 24 de abril de 2008

38

¿Sexy?

A raíz de que Kristinita (mi enana y zezeosa compañera) trajo a la oficina una revista de la farándula, llena de fotos de modelos y actrices, nos pusimos a hablar entre todos de las figuras famosas que encajaban en nuestro sueño dorado de la estética perfecta.

Yo declaro antes que nada, los que siempre me parecieron un bombonazo total: el primero es Johnny Depp, después Jude Law y por allá lejos anda Ralph Fiennes.

Siempre he creído que según el estilo de mujeres que elijen los hombres, podemos determinar en que tipología encajan. Por ejemplo, si gustan de las féminas estilo natural quiere decir que son del tipo realista, pero si eligen una Barbie, no le gustan las mujeres, le gustan los hologramas.

Claro, esta teoría no sirve para los veteranos, porque a cierta edad dan preponderancia al tamaño del busto, caderas y culo a la hora de elegir. Tan es así, que no recuerdan siquiera el nombre, y a la hora de referirse a ellas tratan de recordar en qué programa o película la vieron, o con quién actuaba.

Sin generalizar, por supuesto, están los canosos noveleros que mentienen tibia la devoción por las mujeronas de su juventud, como Catherine Deneuve o Sophía Loren.

Vayamos a mis presunciones.

Si prefiere a Keira Knightley, le gustan las tablas de planchar anoréxicas. Si dice Cate Blanchett, es un caballero sentimental. Si prefiere a Paz Vega, es un romántico incorregible. Si le gusta Paulina Rubio es un turro que le gustan las trolas. Si lo deleita Scarlet Johanson, es un comeniñas. Si opta por Jennifer López es un latin lover. Si se queda con Gwyneth Paltrow está mintiendo, le gusta Paulina Rubio pero se hace el boludo; lo mismo que si elige a Meg Ryan, le gustan las Lucianas Salazar que las desea en secreto. Si es María Sharapova, le gustan los roperos. Si dicen que les gusta Sarah Jessica Parker, es evidente que le gustan los travestis. Y así…


Kristinita (con cara de picarona)
AAahhhhhh, a mí me guzta George Clooney. Eztá cada vez mejor…Ez un divino total. ¿Y a voz polaco, ez verdad que te guzta la operada eza de Carmen Electra?

Polaco (revoleando los ojos con codicia)
Fiiiiuuuuu!!! Terrible mina…Qué pedazo de manteca.
Qué me importa si está operada o no!! Dejame de joder, por dios!

Mistik
(Un viejo gagá, soñador de imposibles)

El Flaco Gutiérrez (metiéndose así nomás)
Pahhhhhh, la que me gustó desde siempre fue Jennifer Anniston.

Mistik
(Un embolado, amante de las minas sin sal)

Kristinita
¿Y a voz, Pulga? ¿Quién te guzta máz?

El Pulga (tímido)
A mí me encanta René Zellweger.

Mistik
(Obvio. Se enloquece con las gorditas ordinarias)

Peter - el galancete (otro a opinar)
La que es re sexy es Christina Aguilera.

Mistik (a-no-na-da-da)
(¿¿¿¿Lo quéééééééééé????)
Dejate de joder, fantasma. ¿¿Ese palito vestido???
Si sabemos que te cortás las venas con Pamela Anderson con botox, tetas de plástico y todo, pero te da vergüenza decirlo.
No seas rostro, por favor!

miércoles, 23 de abril de 2008

11

Miserable

En la vida, lamentablemente hay que ser muy hipócrita a veces. Si no fuera así, y diera rienda suelta a mi sed de camorreo, si no me contuviera modosita en silencio, estaría presa por haber matado sin piedad a algún miserable.

Esta especie de tediosas cucarachas monotemáticas, le hacen culto a la plata y su tenencia. La posesión del dinero y los gastos que incurren en la vida, es una continua pantomima de tacañez. Con total facilidad ascienden a categoría de catástrofe cualquier suba de combustible o humedad de techos. El dinero y las agonías que sufren por obtenerlo y perderlo, es un melodrama incesante que usan para ensombrecer el corazón de parentela y amigos.

Vamos a entendernos. No es gente que tenga problemas económicos para subsistir. Dos casas, autos, apartamento en Punta del Este, establecimiento rural y una empresa floreciente, parecen como ridículamente incapaces de mostrar su vida próspera. Al contrario, las pintan como si fueran un barril sin fondo, que les satisface esa grisácea sed de pesimismo económico.

Su vida de bardo de malas ondas económicas no reconoce límites. No importa si a vos te está costando un quinoto llegar a fin de mes. Si te van a cortar el teléfono, o pagar la hipoteca se te está haciendo cuesta arriba. Su afán egoísta por llorar por la plata, es un monólogo que se retroalimenta de su aparente desgracia. Así como para un hipocondríaco enfermarse es un sueño dorado, el miserable toca el cielo al poder hablar de sus infames cuitas financieras.

Si le preguntás “Cómo andan tus cosas, Cholo?”, cual inadaptados sociales te responden “Pffft! Maso, acá ando…” y ahí abren una puerta al infierno largando un exagerado y aburrido gimoteo. Cual collar de desgracias, enhebran debacles económicas (la empresa tiene que pagar un despido), desgracias domésticas (a uno de los autos hay que arreglarle el radiador), estafas del gobierno (el reaforo del apartamento de Punta del Este, le subió un 0,5% la contribución inmobiliaria), y siguen y siguen….

Miserable
De no creer! Estoy en la ruina…

Mistik (avizorando una intolerable tormenta de quejas)
(ufffff!!!)
En serio?…

Miserable (Dándose manija solo)
Es que el viaje a Brasil y el cambio de auto me dejaron pelado.

Mistik (juntando paciencia que no tengo)
(La putamadre que lo parió!!! Noooooo!!!
Otra vez con el cuento pedorro de que está quebrado!!!Me quiero matar!)
Ajá…

Miserable (continuando su soliloquio infernal)
Y sí, después que cambié los muebles y me compré ropa en el Shopping de Punta Carretas, quedé en rojo…

Mistik (Suspirando por estar obligada a ser una Juana de Arco de la hipocresía)
(Arrggghhhhhhhhhh…)
Pero ché, me dejás mud…..


Miserable (interrumpiendo como si nada)
Ah, y la remodelación de la cocina y los baños, eso sí que me salió un huevo de guita. Ya no sé que voy a hacer. Y encima Chichita quiere irse a Europa en dos meses. Espantoso.

Mistik (con las sienes palpitando y la presión por los techos)
(Te voy a ahorcar. Te lo juro. Si no te callás ya mismo, te voy a romper la cabeza con un ladrillo. No podés ser tan rata de caño agarrada y llorar así.. VOOOSSSS!! Que tenés más plata que los ladrones!!!! Por qué no te dejás de protestar al pedo, por una sola vez en tu vida!!! No me interesa que me mientas máááássss!
Porqué no nos dejás a los pobes tranquiloooooos!
No te tengo que oír!! No te tengo que oír!! No te tengo que oír!!)
Claro…


Miserable (en su nube de pedo)
Y vos? Y tus cosas…?

Mistik (harta)
Y yo acá…bien.
Pobre, pero feliz.

lunes, 21 de abril de 2008

17

Dulces sueños

Nos pasamos un tercio de la vida soñando todo tipo de disparates. Argumentos oníricos descabellados y rocambolescos, de espanto, alegóricos, coloridos, amorosos e imposibles. Ni loca me voy a poner a elucubrar qué significado pueden tener para mí, horas y horas de personajes, situaciones y lugares que interactúan delirantemente en mi mundo mórfico.

Suelo recordar pocos sueños. El subconsciente nos pasa peliculitas que se me olvidan rápido. Son dispersos, con poco contenido para evocar y con varios figurantes al cuete. Algunos son excelentes y se me cortan por algo. Por ejemplo soy multimillonaria y me estoy dando la gran vida, y de golpe, las necesidades fisiológicas te rompen el esquema: me dan ganas de ir al baño. Voy y vuelvo, a tratar de revivir con esmero esa situación. Pero nunca pude.

En cuanto a los participantes hay pocos roles protagónicos trascendentes y recurrentes que actúan en mis sueños. Los muertos que vuelven, son un clásico. Mi padre es uno, y al verlo le he preguntado: “Pero escuchame un poquitito, ¿vos no te habías muerto?” y el muy gracioso me ha respondido de todo. La respuesta más coherente que oí, es que se había ido en secreto a Japón y yo no sabía.

También mi abuela aparece, y le he preguntado angustiada “Pero putamadre, ché, si yo te ví en el cajón. No me jodas!!! ¿¿Qué córno hacés acá????” Muy suelta de cuerpo y como salida de un guión de la revista “El Monje Loco” me responde: “Es que tenía catalepsia. ¿Me traés una tacita de té?”... Plop!

Las pesadillas fuertes no son por suerte de lo más común en mis noches. Pero recuerdo las consecuencias y los motivos de las más terribles, que me han hecho despertar de sopetón bañada en sudor frío y tiritando. Los argumentos más escalofriantes e hijos de puta, son aquellos donde hay una “cosa” negra tipo alquitrán pulposo que lo invade todo. Un asco.

Otra es que las rodillas no me responden y no me puedo mover. Pero las peores y más infames son las que les pasa algo a uno de los nenes. Me dejan con un sinsabor asqueroso, y la sensación de que de verdad pasó algo irreversible. En esos casos y sin demorar un solo segundo, le voy a lorear el sueño a quién sea, para evitar que se haga realidad. No vamos a dejar que esas nimiedades de creer o no en cábalas, nos amedrenten a la hora de hacerle chús, chús a un mal sueño.

De los sueños noveleros que más recuerdo, son los que me pasaban de chica, que soñaba con un compañero de clase que nunca había siquiera notado. Al verlo en el plano onírico, se formaba un vínculo que me dejaba la sensación de un enamoramiento hasta las patas. No pasaba nada más que un abrazo o una charla, que se asemejaba a un amor romántico y chotón, totalmente apto para menores de 13.
El día entero me quedaba pegada esa sensación de flechazo cursi, que se iba diluyendo a medida que pasaban las horas. Me gustaba paladear la sensación blanda y dulce que tenía, pese a que este tipo de sueños tenía un efecto colateral dañino.
Me explico.

Al otro día, cuando me cruzaba en el patio con el muchachito, yo lo seguía con ojitos cómplices. Y claro, el botija no tenía ni idea que había actuado en mi sueño, y la cara rara con la que me miraba sería porque pensaba:
A – Y esta tilinga qué me mira, ¿me estará cargando? (Consecuencia light).
B – Esta loca qué quiere, que me mira así. (Efecto colateral espinoso, pero tolerable).
C - ¿Quién mierda es esta carancha boluda y porqué me mira así? (Efecto rebote grave y terriblemente embarazoso).

Gajes de los sueños.

viernes, 18 de abril de 2008

25

Creeme, es posta!

Hoy Lola me despertó temprano con su charlatanería habitual. Oía del cuarto su chillón bla, bla, bla al que somete a mi media naranja, cuando llega. Como es la ídola que pone orden al tremendo relajo que es mi casa, se merece un perdón especial por tener esa voz de pito y una apabullante e ignorante incontinencia charlatana.

Su modus operandi es sencillo... Ni bien tiene oportunidad, inicia el cotorreo tomando la pose de Agente F-86. Antes de abrir la boca, repasa sus teorías delirantes provenientes de documentales del cable y de programas de chismes faranduleros. Evoca mentalmente sus Biblias: los pasquines amarillistas y las revistas de chismes del corazón, que los mantiene vigentes hasta 10 años después.

Por supuesto que no le falta el séquito de consultores y/o fuentes, para apuntalar sus teorías: la hermana que vive en Buenos Aires (que conoce in situ todos chanchullos de los famosos y la eleva a la categoría de mujer importante por tener parientes en el extranjero); la peluquera del barrio (precursora de todas las leyendas urbanas gronchas que circulan por la calle y fiel correveidile de rumores bizarros); el primito menor que trabaja en una empresa de telefonía (el que ella tiene como un Bill Gates, pero es un cadete nerd); y la madre (una vieja teñida de fucsia, experta en yuyos y tarot gitano).

Le encanta sentirse importante y mostrar su infinita sapiencia. Adoptando un aire de superioridad, imposta el tono de voz al estilo: “te cuento este secreto - exclusivo, porque soy buenita contigo, rata ignorante”. Como sólo una eminencia puede hacer, suele arrancar mandándose una sarta de pavadas al: “Mi hermana, la que vive en Villa Devoto, dice que (rellenar con cualquier teoría idiota de un cholulo descerebrado o de una encuesta de dudosa reputación)”.

Si uno es suficientemente avivado y conoce el real valor de su tiempo, debe evitar quedar enganchado a un descontrolado frenesí parlanchín de conjeturas descabelladas. Lamentablemente a veces soy masoquista y curiosa. Cada tanto le tiro de la lengua, y me expongo a oír uno de sus pensamientos absolutos y circenses, a riesgo de perder cientos de neuronas de un saque.

Escena
Mistik armando el mate en la cocina, mientras Lola lava la vajilla.
...
Lola (mirando casualmente de reojo)
Pero, ¿usás yerba Canarias??
Esa yerba revienta el hígado. Yo tomo Baldo que dicen que es mejor.

Nota de Mistik: Nótese el uso de la palabra “dicen” como suficientemente apta para calificarse de opinión desinfectada y reputada.

Mistik (divertida e intrigada)
Qué raro! Porque la Baldo (más barata) y la Canarias son de la misma empresa.
Imagino que la diferencia de precio será por un tema de calidad.

Lola (acorralada y entrecerrando los ojitos)
Naaaaaa… La Baldo es la mejor, eso dicen los que saben. Se descubrió hace poco.
Se hizo un estudio, que salió en el diario.
Lo hicieron en una Universidad inglesa de Europa y se descubrió.

Mistik (con cara de boluda)
Ahhh , ¿sí? No sabía.
Claro, de los ingleses se puede esperar cualquier cosa…
¿Ché, pero quién córno te dijo que revienta el hígado?

Lola (sorprendida de estar en tela de jucio)
¿¿Cómo quién me dijo???
Qué pregunta, chiquilina!!
Me lo dijeron los que saben!


Mistik (maravillada)


Cae el Telón.

miércoles, 16 de abril de 2008

20

Maldita máquina

Desde chica mi madre sin querer, me obligó a conocer las mañas de los aparatos. No era porque me sentara en penitencia a leer los manuales, sino que se compraba electrodomésticos, y si alguien no ponía un poco de onda y los aprendía a usar… quedaban de adorno. De ahí que soy una tipa que se defiende bastante bien a la hora de enfrentar a la tecnología. Con total desparpajo llegaba con algo nuevo, y levantado las cejas se mandaba un: “Mirá qué lindo! Lo compré con pocos botones. Yo no tengo idea...vos te animás a armarlo?”. Así, mi relación con videos, lavarropas, cocinas y aparatos de todo tipo siempre fué compulsivamente muy íntima.

A medida que ella se daba cuenta de que yo podía enfrentarme a los diagramas de instalación sin volverme loca, se animaba a comprar modelos más sofisticados. Claro, el chiste ya no era sólo armarlos y saber dónde apretar el "ON" y el "OFF", sino que además había que entender cómo se programaban y para qué cuerno servían la cantidad enorme de botones "malditos" que traían.

Al darse cuenta que tampoco me asustaba el acertijo con la programación, se las ingenió para que yo o mi hermana le dejáramos una suerte de instrucciones “para bobos” en negro sobre blanco. Así mi madre estuviese en la situación que estuviese, no tendría dudas sobre qué hacer.

El video fué uno de esos seres anárquicos y paranormales, que parecía querer hacerle la vida imposible a propósito. Al grito de "éste coso del demonio tiene un complot contra mí!", nos llamaba por lo general de noche y nos imploraba:

Mi madre (en un ataque de estrés extremo)
Esteaparatodemierda me quiere enfermar. Nena, qué hago, por dios!!!

Mistik (respirando hondo)
Uffff… Primero que nada calmate.
El video no tiene vida propia, si no marcha es porque algo mal hiciste.

Mi madre (indignada)
Noooooooo, esta cosa de verdad me odiaaaaaa. Hice todo lo que vos me pusiste en el “papelito” (el decálogo para estúpidos con los diferentes procedimientos a seguir) y no funcionaaaaa!! No puede ser, hace media hora que estoy con esta porquería y no me hace caso (como si fuera un nene que no quiere comer)!!

Mistik (arrepentida de provocarla más)
Ta, escuchame, no me vuelvas loca. ¿Estás segura que lo prendiste a través del control?
Leé bien el papelito y fijate que puse que era necesario hacer eso.

Mimadre (con vegüenza)
Ah…. (silencio) …. Ehhhhh…. (silencio)
No en realidad me olvidé de hacer eso. Ahora que veo, prende…


Mistik (pasmada del asombro)
...

Creo que le llevó un par de años acostumbrarse a dominar al video ese. Por suerte se casó y el técnico en electrodomésticos pasó a ser el marido.

La cosa es que se compró hace un año la computadora y ha vuelto a las andadas. Cada cosa que no le funciona/prende/carga/loquesea me llama. Parecería que soy el oráculo informático que tiene la sapiencia del telepático poder de la magia negra, y soy consultada como una especie de Mesa de Ayuda casera.

Mi madre (con los dientes apretados)
Mirá, no te quería llamar, pero la verdad que esta computadora de mierda me tiene podrida. Quiero abrir el correo y no me deja, la voy a revolear al carajo.

Mistique (frente a otra crisis técnico materna)
Pará mamá, ¿estás segura que pusiste bien la contraseña?

Mi madre (con voz exasperada)
¿La contraseña? Yo que sé!!
Me hace unos ruidos raros la muy turra. Me hartó del todo!


Mistik (en un inmenso asombro)
Pero qué tienen que ver los ruidos???
¿Pusiste el textito que te expliqué que era el password abajo del usuario?

Mi madre (en el sumum de la exasperación )
Me puso unos asteriscos raros y nada.
Le pedí por favor que se conectara.
Le imploré por todos los santos informáticos que me diera pelota y nada.
Debo haber cliqueado el mouse unas 50 veces seguidas y la muy hija de puta sigue sin abrir el correo!!!


Mistik (en un asombro aún mayor)
...

Mi madre (crispada)
Y???? Qué miércoles hago?

Mistik (ya en el colmo del estoicismo)
Dejá. No toques más nada. Después voy y me fijo.

Por ahora la va llevando, pero la conozco. Cuando el aparato ha superado su cuota máxima de tolerancia, cuando ya ha mostrado todas sus hilachas malcriadas y desconsideradas, cuando el divorcio entre ella y la "cosa" es algo inminente, simplemente lo mira con cara de odio mostrando claramente quién tiene el poder del "ya vas a ver", lo desenchufa, lo levanta y lo deja en la vereda. A los dos minutos llama un taxi para ir a comprar otro.

lunes, 14 de abril de 2008

18

Vida al detalle

Dicen que lo importante es el detalle. ¡La mierda! O sea que la vida es una concatenación de detalles y éstos forman el rompecabezas de la felicidad de nuestra vida? Putamadre… Sin duda por un tema de capacidad locativa mental, me debo estar olvidando tanto de detalles como de cosas importantes de mi pasado. ¿Y si son detalles importantes?

¿Qué córno se borra y qué queda? Se me complicó la cosa…

¿Y si tengo la memoria llena? ¿Qué pasa si la nueva información que me entra en este momento, borra otra que haya antes? No puede ser!!! Que me presenten al nuevo gerente general de la empresa, y me digan “Éste es Quémeimporta González”, de ninguna manera me puede hacer olvidar de lo que me dijo mi viejo con cara de astuto, mientras me enseñaba a estacionar su adorado BMW 520, el que yo al dar marcha atrás, casi entierro bajo un camión: “Se salvó el camión, eh?”.

Sé que se me van a olvidar algunos detalles después de tanto tiempo, pero no puede ser que sean los más importantes. Me muero si alguna boludez ocupa el espacio de una mirada de 5 segundos o el abrazo perfumado del olor de alguien que quiero mucho. Por las dudas están encriptados y protegidos con todo antivirus posible, a prueba de limpieza de recuerdos.

Que a la mente ni se le ocurra borrar el olor exquisito a papel que había en Canje de Revistas Ruben, y la emoción cuando me encontraba con una Tintín que me faltaba. Preferiría que se borraran algunas aburridas tardes de domingo y si es posible algunos otoños enteros, que los detesto desde siempre. ¿Y si alguna sensación que tuve de no ser querida, ocupa el lugar del momento en que cobré mi primer sueldo? Cerebro, no me hagas eso, eh?

Podría hacer una lista de cosas que olvidaría con placer, así le doy a la memoria una guía para que no ande jugando a la ruleta rusa con mis cosas. Pelaría una borrachera juvenil tremenda de vino clarete, donde en el colmo del vómito hice el juramento de que jamás, jamás, jamás de los jamases volvería a tomar vino rosado. Ay, mamita! Hackearía aquel día de invierno, cuando se olvidaron de irme a buscar al colegio. Ése mismo día, me dí cuenta lo que quería decir agorafobia. Un Colegio de 1200 alumnos vacío, y yo una nena a la que se le caían las lágrimas, sentadita en un banco.

Para algunos es más fácil acordarse de cosas de poco tiempo, que de cosas de un día entero. Hay días enteros memorables como cuando nacieron los nenes. Esos están zipeados con calidad máxima tamaño poster. Para evitar cualquier atropello del azar, y que te deje en pelotas con el recuerdo, los guardás en espacios particionados con matapolillas.

Hay archivos de sólo lectura de los momentos terribles, que se sufren como cicatrices inmodificables e imborrables. Otros quedan como archivos ocultos, y un buen día, un hipervínculo a nuestra cabeza, nos hace dar cuenta de eso invisible que había dentro nuestro y no sabíamos.

La vida así memorizada, queda protegida en un astuto sistema de salvaguarda de vivencias, que te saca el permiso de administrador, para que no te avives y borres lo jodido. Por selección analógica de vaya a saber qué capricho del alma, en la cabeza se van borrando y van perdurando los recuerdos importantes y detalles de lo que quiero siempre, lo que quiero a veces y de lo que no quiero nunca más.

miércoles, 9 de abril de 2008

16

Envidiosa

Por lo general si nos preguntan si somos envidiosos, responderemos con total caradurez: - ¿¿¿Yoooooo??? ¡¡Nooooooooo!! ¡¡De ninguna maneeeeeraaa!!– De yapa, con expresión superada y revoleo de ojos agregaremos muy sueltitos de cuerpo: - Alguna vez quizá tenga un poco de envidia “sana”, pero nada más. -

Vaaaaaamoooooooooos! Dejémonos de embromar!

La envidia es el sufrimiento secreto (verde o amarillo, sano o malsano, grande o chico) experimentado por aquel que desea intensamente algo poseído por otro. Esta pecaminosa competición por lo ajeno, está perdida de antemano. El envidiado está en una posición de ventaja, abundancia y dicha, mientras que el papafrita envidioso en el sumun de la envidia, se coloca en un lugar de impotencia, mordiendo el polvo de la frustración, hundido en el desánimo y la derrota de creerse inferior.

¿¿¿Y quééééééééé????

No soy una santa, pero no me jodan!! ¿Quién no ha sentido alguna vez ese sentimiento de punzante fastidio, al sentir por ejemplo que otro posee NUESTRO divinito Peugeot 206 plateadito y brillante, y lo muestra a los cuatro vientos?

Pero por favor! Si habremos mirado de reojo con viperinos ojos de bilis amarilla, a aquella compañera chirusa y medio feita, muertas de curiosidad por saber cómo corno se había levantado a un manteca dos años mayor, que le quitaba el sueño a todas en el liceo y la venía a buscar siempre a la salida.

Declaro además, que en mis infantes años envidié ponzoñosamente a las bobetas que tenían un mazo de figuritas re gordo y que además SIEMPRE tenían la “difícil” y de malditas egoístas, no la cambiaban así nomás (Claudia, cómo me curraste con la 140 del álbum de los cuentos!!! GRRRRR!!). También a las que tenían la mejor colección de servilletas (yo por más que le pedía a las tías viejas que me consiguieran, era patético mi repertorio). Ni hablar de las que mostraban impúdicamente álbumes repletos de sellos de todo el mundo, y uno quedaba de boca abierta preguntándose de dónde miércoles los sacaban.

También envidié visceralmente a los compañeros de escuela/liceo/facultad que tenían un inquebrantable empecinamiento en ser mejores que yo. Los muy turros se obstinaban en sacar las mejores notas, lo que nos sumía a los demás en una mediocridad pantanosa. Asimismo, me daban ganas de darles un garrote a los sinvergüenzas que tenían el tupé de no estudiar nada, y que descaradamente exoneraban o salvaban materias.

Ya de grande, si bien soy consciente de que es pernicioso, le tengo envidia a quienes se pudieron recibir, a quienes tienen un buen pasar y no se tienen que preocupar de remarla cada día, y a los que dejan el pan y adelgazan.

Merecen una envidiosa mención especial los desprolijos, negligentes e impulsivos que no importa la cagada/desidia/bestialidad que se manden, que siempre salen bien parados, o lo que es peor, que no les importa nada.

Pero la envidia más magnánima, exclusiva y refinada que guardo en lo más profundo de mi corazón, es por aquellas mujeres que cantan, actúan y son divinas A LA VEZ!!!... No es justo.

Un ejemplo que dejo, Kate Winslet, What if...


miércoles, 2 de abril de 2008

31

Mary Poppins

Hace unos días se me rompió "la" cartera que me dio mi madre (una vieja Pasqualini de 2da. mano) que me acompaña como hace 4 años. Esta contrariedad me obligó a comprarme de urgencia un engendro sustituto, la misma noche que la dí por obsoleta.

El centro comercial atlantidense, se circunscribe a 2 tienditas y dos supermercados, por lo que la variedad es tremendamente limitada y terrible. Terminé con un bolso negro a rayitas, con más pinta de valija chica, que de cartera. Bueno, tenía que prever que mi cartera tiene que ser una especie de bolso de Mary Poppins, porque no me banco cargar con 4 o 5 bolsas distintas.

Tiene que tener lugar para llevar papeles (unos 20 mínimo, entre informes y mails que me llevo para leer, alguna noticia de la prensa, recibos de compras, fotocopias de algo, etc.), una cartuchera llena de lapiceras, marcadores, gomas, etc, que llevo y traigo todos los días (aunque tengo un portalápices repleto en el escritorio), los lentes negros, pastillas, las veintipico de llaves de la oficina, el celular, el mp3, botones que se me descosieron algún día, CD que no sé de qué son, un billetera vacía de plata pero llena de papelitos y cosas diversas (pagos de tarjeta de crédito de hace 4 años, un dólar para la suerte, garantías de electrodomésticos, fotos familiares, una pluma, tarjetas telefónicas creo que agotadas, carné de clubes, carné de estudiante, cédula, tarjeta de crédito, etc.), cepillo, dos broches, pañitos higiénicos, curitas, remedios para todas las situaciones (antialérgico, broncodilatador, analgésico, etc.), gomitas de pelo, caravanas sin par....

Bueno, la cosa es que me prometí que la semana siguiente me compraría algo que me convenciera más. Y típico de mí, de esto ya pasó un mes. No quiero decir que me haya boludeado, es que prefería antes de aventurarme a comprar a mi compañera de día de los próximos dos años, hacer un casting mirando la moda carteril.

Bueno... Lo que prepondera, es un carteritín con asas en el que apenas cabe el celular y alguna cosita más. ¿Cómo puede ser que haya mujeres que llevan una especie de choricito como cartera? ¿Dónde meten todo lo que hay que llevar?
Más allá de esta moda hay todo tipo de artefectos para cargar con nuestros petates. Los portafolios me parecen muy doctorales. Las riñoneras no son lo mío. Las mochilas me parecen muy juveniles. Los bolsos como para cuadernolas me superan. Los carteras acharoladas la verdad que no me gustan. Esteeeee....

Nada me convence, así que por ahora sigo llendo y viniendo con mi aparatoso bolso negro a rayitas, vaya a saber hasta cuando...

Como dice el dicho: "No hay nada más definitivo, que lo provisorio".

martes, 1 de abril de 2008

18

Reclamá, que me gusta

Admiro desde lo más profundo a quienes no tienen el menor problema en levantar el tono y discutir hasta el cansancio para reclamar algo.

¿Quién no ha comprado algo y cuando llega a la casa y lo abre, le falta una pieza? ¿O te compraste un pantalón que al primer lavado queda decolorado?

Sin ir a los extremos, yo soy de las que le cuesta en el alma chillar, y preferiría quedarse en el molde mascullando porqué miércoles se me ocurrió comprar ahí.

Y así, soy fan absoluta de quienes naturalmente se ponen en pie de guerra para reclamar. No les importa levantar el tubo y saber que van a llegar al punto "barbarie", en el que llegan a discutir acaloradamente (y hasta cagarse a puteadas) con el Vendedor/Técnico/Dueño de la Empresa para defender sus pisoteados derechos de consumidor:

Reclamador (juntando paciencia que ya no tiene)
- Escuchame, hace cuatro meses que compré ahí este aparato. Los primeros 10 días funcionó notable. Nos fuimos de vacaciones 15 días y a la vuelta se murió… Después Uds. cerraron un mes, y además demoraron 15 días en arreglarlo. A los dos días que me lo devuelven, deja de funcionar… Se los volví a llevar y Bingo!, a los tres días deja de marchar…

Vendedor/Técnico/Dueño de la Empresa (con aire de superioridad y fastidiado)
- ¿Otra vez? Qué raro...¿Pero qué le pasa? Cuando se fue de acá funcionaba…

Reclamador (levantando presión)
- Mirá, qué más quisiera yo que no tener que llamarte nunca más. El aparato no anda, le metés los cd y no los lee… entendés?

Vendedor/Técnico/Dueño de la Empresa (haciendo pausas reflexivas)
-¿Pero qué error te da?

Reclamador (respirando tan hondo como le es posible)
- Uffffaa… Esteeee, me pone una pantalla que dice"Error 3456WXKJ" y …

Acá viene una descripción bizarra y oscura, llena de “el coso negro” o “el aparatito chiquito”, entre alguien que no entiende de electrónica y alguien que sí, y se arriba a:

Vendedor/Técnico/Dueño de la Empresa (risueño)
Ahhh, debe ser que el Chip se soltó otra vez.
Me lo vas a tener que traer otra vez para soldar…

Reclamador (desquiciado)
-Pero oíme, es la tercera vez que pasa esto en cuatro meses. Se me va a terminar la garantía y vos seguís diciendo que es una pavada. Ya me enchufaste un ventilador para no se qué la primera vez, porque recalentaba… Ahora ¿qué querés?, que me abone a tu Service de por vida? ¿Me estás jodiendo? ¿Porqué anduvo fenómeno el equipo que me prestaste mientras arreglaban este?? Me harté…o me devolvés la plata o me cambiás el aparato…

Vendedor/Técnico/Dueño de la Empresa (acorralado pero firme)
- Pahhhh... En realidad lo que tendrías que hacer en estos casos, es la reclamación al importador, yo que sé…

Reclamador (iracundo)
- Decime negro, ¿¿¿uds. me están cargando??...
(Acá se llega al punto cúspide de la discusión – el punto "barbarie" -, adonde se trata de llegar a una solución apelando a todos los argumentos que existan, y se inicia acá mismo con un largo y detallado monólogo que explica sin llegar al insulto - pero que puede llegar a ofender - , que no podemos perder más tiempo con este tema, que ya la tomada de pelo es inconcebible, que la empresa no es seria y que le vas a hacer una campaña de desprestigio, que le vas a meter un abogado por currero, etc, etc. Se añaden argumentos con palabras como “porquería”, “de cuarta”, “roñoso” que agregan un sabor a pelotera a la discusión, infalibles.)

Vendedor/Técnico/Dueño de la Empresa (vencido)
Mirá, no es política de la Empresa devolver la plata. Lo que puedo hacer como rarísima excepción, es cambiarte el aparato que se ve que salió medio defectuoso.
Pasá hoy de tarde y hacemos el cambio.

Reclamador (palpitándole las sienes)
- No querido, hoy lo pasás a buscar vos por casa y me lo cambiás.