jueves, 26 de febrero de 2009

Ultimo momento: Monja Voyeur

Hace tiempo que tengo en carpeta ir a comprarme un soutien. Es una reverenda tontería, pero para mi talle irse a comprar uno es una inversión importante en la columna vertebral y en la autoestima. No es chiste. A la hora de gastarse 500 y 600 pesos (unos U$S 20) en algo que me tengo que ver en el espejo todas las mañanas y las noches, me tomo mi tiempo. Aclaro que no se porqué, en este país los fabricantes y los importadores de sutienes, tienen chizitos de espumaplast en la cabeza y por lo general sólo venden unos cosos para viejas con puntillas pedorras, que te dejan las pechugas en punta (sí a lo Madonna) , tan pero tan horribles, que nunca logro encontrar algo que me guste.

Y así, me metí en Medierías Si-Si con el firme propósito de comprarme aunque sea uno.
Me atiende una tipa re canchera (Gracias Totales, ídola!!!).

- ¿Sí? En qué te puedo ayudar?
- Ando buscando sutienes fuertes, esos que son medio reductores.
- ¿Talle?
- Y yo que sé, dame un 2000 (afloró mi complejo de tetona: "mas vale reirse de uno mismo y ganarle la cuereada al otro).
- Naaaaa... 2000 no, jeje (qué genia!! sonó a alguien que debe ver todos los días cada cosa tremenda, y que justamente yo no era uno de esos casos) (menos mal).

Les acorto el periplo. Elegí 2 que eran los menos horribles y me los probé. Aclaro que odiooooo probarme ropa. Sudé como una yegua. No me gustaron. Me vestí. Me trajo otro. Le puse cara de "nop". Me trajo otro, pero mi ánimo ya no estaba como para probarme nada. Vendedora experta como era, me aparta para un rincón y me lo prueba por arriba del buzo, abrochándome ella misma los ganchitos de atrás (me dió cosita que me abrazara una mujer aunque fuera con propósitos mercantiles, ajjjj!!!)...

En medio de esa escena bizarra, veo de reojo que alguien nos estaba mirando fijo. No me podía girar para ver quién era, pero sin duda estaba muy atenta (y cagándose de la risa supongo) a lo sucedido. Se estaría divirtiendo de lo lindo, maldito hij@ de puta!! y yo sin poder ver quién eraaaa!!!

Cuando me libero por fin de las garras del maldito soutien y de los brazos de la vendedora, me doy vuelta todo lo airada que me sale, y con una mirada desafiante onda "qué mierda estás mirando, pelotudo del orto, chatumadre" me doy cuenta de que quien se estaba regocijando con la escena en la que yo me sentía muy pero muy incómoda, era una monja...

Ay mamá.

Y seguía mirando, pero con cara de monja divertida nomás. No daba ni para mirarla mal.

¿Dónde se ha visto? Las Sores ya no son lo que eran antes. Adóndevamosairaparar...

13 están más cerca del alfajor:

LAdriana dijo...

pri amén

LAdriana dijo...

monja torta

ups se me escapó,
ja ja

Mariela Torres dijo...

¿Qué tiene que mirar? Yo no hubiera mirado, soy más respetuosa y pudorosa que una monja. Ahora lo sé.

Diego González dijo...

JUA JUA JUA!! BUENSÍSIMA LA ANÉCDOTA! JAJAJAJAJAJ!

Mariolo dijo...

jajajaja, no se qué me da más risa, si tu historia o la respuesta de Adri ..

Torta de Jamon, jajajaja

HUGO dijo...

Estaría asombrada por tus "medidas".

The Post Mortem News dijo...

pues me he reído , y también me embrujaste , saludoss cuídate.

Mistik dijo...

Torta de jamón, jaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
Y sí, modestamente supongo que mis 105 asombran hasta a una monja.

¡¡cómo rompen!! dijo...

Tiene razón Mariela,¿Qué tiene que mirar?
Me hiciste reir con el relato tan auténtico,vos transpiraste,pero yo :D
Un abrazo.

jordicine dijo...

Una anécdota fenomenal. Ja ja ja. Besos y buen finde.

diego abelenda dijo...

Jajajaja! me encanta cuando contás cosas así simples, de la vida cotidiana, lo hacés con una gracia . . .
Un beso

Lil dijo...

Ya basta!!!!!!!!!!!!
Si lo que querías con tanta referencia a tus medidas era generar envidia, bingo.
Hoy seguro se te cae un piano en la cabeza.

Mistik dijo...

Jajaja Lil, me mataste mismo.

Mirá que estar del lado de las que tienen mostrador abultado es MUY incómodo.
Por ejemplo:
1) Conseguir soutien potable (y no de viejarda) es un quinoto.
2) Imposible correr sin tener fajadas las lolas. Ergo, tu carrera atlética (a menos que te dediques a lanzamiento de bala) está en el horno.
3) no hay tipo que no te mire lascivamente. Sí, me dirás: qué envidia. NO!!! Por que incluye los viejos, los cerdos, los degenerados que te dicen cualquiera.
4) Evitar la caída es muuucho más complicado, que quien porta algo razonable.
Y varias razones más... No sigo porque me amargo...

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