viernes, 11 de julio de 2008

Pequeñeces

Soy una persona sencilla. No tengo mayores pretensiones, pero muchas veces mis manías me hacen un ser indeseable. Por lo menos es lo que yo creo de mí. Y es sano ser realista con uno mismo.

Algunas de esas manías vienen de que viajo todos los días en 3 ómnibus. Uno para a la ida y dos para la vuelta. En total invierto unas 3 horas y media de cada día laboral, sentada en una máquina con un chofer con cara de culo. Me pregunto si será pre requisito que todos los choferes al sacar la libreta profesional, tengan que parecer amargados.

Tres horas y media de ómnibus te vuelve alguien muy observador de las pequeñeces. Y maniático, por supuesto.

Hoy...

Me subo. Pago el boleto con la plata justa. El chofer me agradece. Me gusta que los choferes con su usual cara de orto, me agradezcan que no tengan que contar cambio para devolverme. Recorro con la mirada en busca de un asiento con ventanilla. Por supuesto que odio el pasillo. Me siento. Mecánicamente saco el mp3, y me lo pongo. Miro alrededor. Los alemanes que se subieron conmigo desentonan. Están vestidos con colores lindos y casi todos los demás visten de colores oscuros y apagados. Un flaco me mira fijo. Lo ignoro. Si me conoce que me salude como corresponde. ¡Mierda, está todo húmedo! ¡El piso, los vidrios, todo, todo! Es julio en Uruguay y lo que mata es la humedad. Qué dicho tan sabio. Es como un infierno húmedo. Un oxímoron un poco ridículo. Pero queda bien.

El flaco del asiento de adelante está tomando mate con cara de prócer. Qué nariz ganchuda que tiene. ¿Y cómo se puede peinar así? Como una lambida de vaca. Horrible. Huele a perfume barato. Adoro ejercitar mi irracional prejuicio pituitario contra las colonias ordinarias. Se me sienta al lado una mina con portafolio, cartera, bolsita y demás. Olor a naftalina. Mala cosa. Odio que me apretujen con los bolsos. Maldita estúpida. Sigo mirando para afuera. La puta madre, el chofer es un lenteja. Va a 20 km/h. No llego más.

Al lado del flaco de adelante se sienta una chiquilina de pelo muy negro. ¿Campera blanca? Está loca, se le va a ensuciar toda. Saca un bolsito y guarda el boleto. Saca una petaquita con espejito y se pinta los ojos. Pasan unos minutos. Saca otro espejo y se empieza a depilar las cejas… ¿Estoy viendo bien? ¿Se está depilando las cejas? ¿En el ómnibus? ¿Delante de todos nosotros? Nena, eso se hace en tu casa!! La mina sentada al lado mío se da cuenta que miro fijo a la que se está descejando, y me mira. Me da vergüenza y giro la cara para afuera. Es una pelotuda atómica, ¿qué le importa si miro a la chota ésta que se depila descaradamente?

Fa! Estamos recién llegando a esa maldita automotora de Gianatassio. Palabra clave, atención: recién. Esa automotora que me dice que si me dí cuenta que llegamos “recién” a ese punto, es que estamos demorando una vida en llegar a Montevideo. Odio el cartel de Volkswagen que tiene. Odio que regalen una chiva (bicicleta) con cada auto. Odio el dibujo de una chivita en la vidriera. Qué chistosos. Odio que me hagan acordar que hay todo un mundo más cómodo e individual, circulando en auto.

Falta más de la mitad del viaje. De 46 kilómetros, recién vamos por 22… Por suerte hay muchas pequeñeces por observar aún.

7 están más cerca del alfajor:

Lauri dijo...

PRIIII

me encanta como escribis
y eso es porque lo hacés como uno habla, y lo haces sencillo
y lo hacés fácil de leer
y lo hacés práctico
pensando en cada palabra correcta que le sigue la siguiente

me encanta leerte
y me encanta volver a leerte y despúes reirme y visualizarte en ese lugar en ese momento , con la que se deceja o con la del portafolio


seguío observando y seguí haciéndonos partícipe de tus observaciones

QUE TENGAS UN HERMOOOOSO FIN DE SEMANA ¡¡¡¡
:)

Mariolo dijo...

Todo lo que pensé en decir de mi gusto al leerte, ya lo dijo Lauri .. subscribo.

Leyendote me di cuenta de dos cosas que hacen una sola: A veces me pudre vivir en Montevideo con tanto ruido, pero por razones laborales y alguna más, agradezco vivir en Montevideo.

Claro, lo lindo sería tener la guita pa' vivir en la semana aqui y los findes ir pa' la casita de "afuera" ... jaja

Mañana mismo vamos a poner los cupones en Tienda Inglesa, a ver si sacamos el auto y me lo entrega la Eunice.

Diego González dijo...

Jajaja!! Que sal! Era como leer mis propios viajes en ómnibus (pierdo entre 3 y 4 horas por día, dependiendo si voy o no a facultad), ¡ES MORTAL! y también soy de observar a la gente en el bus... lo más diveritdo es cuando se percatan que les estás observando, jiji!!

Hoy justo miraba a una adolescente que estaba fuera del bus pegándole a su hermanita chiquita, cuando se dio cuenta que la miraba me empezó a cagar a pedos, jajajaja!! Obviamente le reí y le saludé... la mina quedó descolocada mirándome, el ómnibus arrancó y no podía sacarme esa imagen de la cabeza... ¿qué habrá quedado pensando la loca?

pelado1961 dijo...

Querida Mistik:

A veces no hay más remedio que refugiarse en el "adentro".

Normalmente sólo hago un trayecto muy breve en el ómnibus, porque vivo a 20 cuadras de mi trabajo.
Aún así la mala onda, el olor a mugre de más de uno, la suciedad del bus, los pungas y los insufribles cantantes...me redondean un panorama insoportable.

Un libro y el mp3 pueden obrar maravillas!!!!!

Un besote.

ladriana dijo...

Desde que el 7e7 llega hasta el Pinar, y aunque lo tomo solo para la ida, creo que reduje mi nivel de stress (no mucho no te creas igual...).
Lo tomo casi vacío, va todo por la Rambla y luego por Rivera, si, todo por la Rambla! , por lo tanto llego bastante más rápido y no sube NINGÚN vendedor.
Cuando aterrizo en un asiento sobre la ventanilla, me enchufo los auriculares y con mi cara de nada mirando al mar, literalmente, no hay cristiano que me distraiga.
Para el regreso ya vuelvo a la realidad en la maldita Giannatasio.

(idem Lauri y Mariolo!)
Abrazo

Carmela dijo...

¿Qué bueno volver a visitarte y encontrarme con un post como este! Me alegra encontrarte también en la cofradía de los maniáticos y en la de los viajantes. Aguante Mistique ! Un abrazo grande

Mistik dijo...

[DB]Lau:
Gracias mil por tus palabras. Te juro que son muy alentadoras.
Igualmente para vos y que se mejoren tus cositas.
Besooooooos grandes.

[DB]mariolín:
Mis más sinceras gracias.
Ojalá te saques el tutu y nos invites a dar una vuelta.
Te mando un beso gigante.

[DB]dieguín:
:)
Mortal esa vergüenza que te da al darte cuenta que sos un observador observado, jeje... Gotcha!

Debe haber pensado que sos un metiche, igual que yo.
Beso.

[DB]pelado:
Lo del libro tenés razón. El lunes me llevo uno de Terry Pratchett que hace tiempo tengo pendiente.
Beso.

[DB]ladriana:
Vos sos de las mías. Pobre de vos.
Y gracias por los elogios. En serio.
Besote.

[DB]carmela:
Jeje!! Aguante la Gran Logia Maníatica y el Hermandad de los Viajantes.
Beso!

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